Abre en Galicia un enorme 'jardín infinito' de 20.000 rosas iluminadas que podrás dedicar

"La luz de los que no están brilla esta Navidad bajo las estrellas". Este es el lema de una preciosa iniciativa que se ha puesto en marcha este fin de semana en Galicia y que permite recorrer un enorme "jardín infinito" lleno de rosas que podremos dedicar a quién más queremos. Se trata de una curiosa iniciativa que permanecerá activa durante la Navidad y que se puede visitar en Santiago de Compostela. Además de convertirse con toda probabilidad en referente selfi navideño, lo hará también con un bonito gesto solidario.

El espacio, situado en el Pazo de San Lorenzo, a tan solo cinco minutos caminando de la Plaza del Obradoiro, está compuesto por un total de 20.000 rosas LED, iluminando todo el jardín y creando un ambiente único. La Fundación Andrea, promotora de la iniciativa, logra así combinar un jardín que se convierte en toda una experiencia de luz y que promete atraer a instagrammers de toda Galicia, con un fin solidario que ayudará a niños y niñas con duras enfermedades.

Entrada y rosas dedicadas

La entrada al Jardín Infinito cuesta 3 euros. Las puertas estarán abiertas desde el 12 de diciembre hasta el 9 de enero. Abrirá siempre en el mismo horario de tarde, de 18:00 a 22:00 horas. Eso sí, los días 24, 25, 31 de diciembre y 1 de enero el Jardín se mantendrá cerrado.

Además de visitarlo, los que lo deseen pueden colaborar con el trabajo de la Fundación Andrea y realizar una dedicatoria, que se convertirá en una donación. Así, es posible dedicar una de las rosas, comprando una tarjeta de dedicatoria en la que cada uno escribirá a mano el mensaje que desee, "para los que están y los que ya no".

También se puede realizar una dedicatoria a distancia, en la que un voluntario es el que coloca el mensaje en una de las rosas. Se puede solicitar en este enlace. En ambos casos, podrán iluminar el jardín durante toda la Navidad.

'Fundación Andrea'

Todo lo recaudado con las dedicaciones de rosas irá dirigido a la Fundación Andrea, que trabaja a favor de las familias con niños con enfermedades de larga duración, crónicas o terminales.

Se destinará una parte a becas de soporte vital, como psicoterapia, fisioterapia o becas de manutención o medicación. Otra irá para el alojamiento y desplazamiento de familias por los largos ingresos hospitalarios de sus hijos. Y, por último, a la transformación de espacios pediátricos hospitalarios, en entornos llenos de magia para los más pequeños.

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