Iago Aspas y el Celta reencuentran el camino de la ilusión

Los miedos se disipan. La niebla ha desaparecido. Como lo hizo esta mañana sobre el cielo de Vigo, como el preludio del sol. El Celta ha vencido y ha convencido. Lo ha hecho a través de un partido de fútbol notable en el que ha doblegado a uno de los conjuntos más en forma de la competición. Iago Aspas rompió su sequía goleadora y la colectiva. Su tanto culminando una jugada de estrategia permite al cuadro celeste ir al parón liguero con tres puntos que posibilitan alejarse de los puestos de peligro y recuperar la ilusión perdida en la última semana.

Pocos cambios. Fran Escribá es de esos técnicos que representan la lógica hasta límites insospechados. En esa división social sobre las personas que son de ciencias o de letras, él pertenece al grupo de los científicos. El preparador valencia no se deja llevar por los nervios. Lo dijo en la previa. "No me gusta la montaña rusa que genera el fútbol". A pesar del bache de resultados, el once inicial era prácticamente el mismo que el de la derrota ante el Eibar. Solo una variación. Rafinha por Brais Méndez. El dibujo tampoco cambiaba.

El duelo era una prueba de fuego. La inseguridad en ataque, esa falta de creatividad en los metros finales, se examinaba ante la mejor defensa de LaLiga, frente a un Athletic que, además, es en uno de los grandes verdugos del conjunto vigués en los últimos tiempos. Sin embargo, el cuadro celeste apeló a la calma. A mostrarse sólido atrás y a que todo el talento que tienen sus atacantes pusiera en aprietos a los leones.

El Celta fue superando sus inseguridades con el paso de los minutos. El balón era su medicina. Rafinha Alcántara lideraba a un equipo que buscaba poner fin a su sequía goleadora. La primera acción clara para derribar la muralla llegó en los primeros segundos de juego. El partido arrancaba con el indulto de Iago Aspas. El cabezazo del moañés se iba por poco tras un buen centro de Denis Suárez.

El equipo de Fran Escribá perdía esa ocasión para encarrilar el choque. Para vencer pronto a sus miedos. No obstante, no hubo temor. El Athletic sufría. Recurría a faltas constantes para evitar que el Celta se plantase con claridad en su área. Estaba superado por un Celta que tampoco daba opción a la contra. Los leones solo inquietaron con una buena combinación entre Williams y De Marcos que no puso en demasiados aprietos a Rubén Blanco.

El Celta mostraba su debilidad en este inicio de campaña. Sufría lo que los escritores denominan "la crisis de la página en blanco", una falta de creatividad de los "poetas futbolísticos" que son Iago Aspas o Denis Suárez. No obstante, al filo del intermedio, Santi Mina disponía de otra ocasión para abrir el marcador, pero el remate del vigués tampoco encontraba la portería de Unai Simón.

El Athletic buscaba crecer después del descanso. Se intercambiaban los papeles del primer período. El Celta frenaba las acometidas rojiblancas con faltas. El equipo vigués evidenciaba la solidez que ha sabido implantar Fran Escribá. Ese intento de dominio visitante fue un espejismo. El cuadro celeste pronto se adueñó del juego. Lo hizo de nuevo desde la posesión.

El gol seguía lejos. Pero el Celta seguía asomándose con peligro sobre el área del Athletic. Sus defensas seguían recurriendo a faltas constantes. En el ecuador del segundo acto, Fran Escribá retiraba a Rafinha, uno de los destacados del choque, para dar entrada a Brais Méndez. La lógica, en ocasiones, otorga decisiones polémicas. Sin embargo, el relego le salió bien al valenciano. Un córner botado por el mosense, era prolongado al segundo palo por Santi Mina. El destinatario era Iago Aspas. El moañés cabeceaba a la red. Ya no habría más indultos. Medié Jiménez invalidaba el tanto, pero el VAR con su habitual suspense confirmaba el gol legal del delantero morracense.

El Celta supo prolongar ese dominio hasta el tiempo reglamentario. Hubo opciones incluso para sentenciar, pero se notaba que los tres puntos eran una urgencia. Había cierto miedo. Se impuso de nuevo la lógica. Garitano ponía sobre el tapete a Aduriz mientras Escribá reforzaba la sala de máquinas con Pape Cheikh y Fran Beltrán. Al final, se impuso la solidez. Rubén Blanco no tuvo que hacer milagros. La muralla celeste acabó apuntalando la segunda victoria del curso, un triunfo determinante para un equipo que ha recuperado el gol y la brújula de la ilusión.

Ficha técnica del Celta - Athletic

RC Celta: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Aidoo, Araújo, Lucas Olaza; Okay, Lobotka (Pape Cheikh, 82'), Rafinha (Brais Méndez, 71'), Denis Suárez (Fran Beltrán, 87'); Iago Aspas y Santi Mina.

Athletic: Unai Simón; Capa, Yeray, Iñigo Martínez, Balenziaga; Dani García, Vesga (Larra, 80'); De Marcos (Sancet, 66'), Muniain (Aduriz, 80'), Raúl García; y Williams.

Gol: 1-0: Iago Aspas (72')

Árbitro: Medié Jiménez (comité catalán). Mostró tarjeta amarilla a Balenziaga, Raúl García, Yeray, Iñigo Martínez y Ander Capa.

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