Escribá no frena la hemarrogia de un Celta a la deriva

Fran Escribá desveló la segunda incógnita. El valenciano apostó por un 4-2-3-1 para aportar equilibrio, su obsesión desde su llegada al banquillo celeste. Con su once aportó las primeras respuestas. Araujo y Costas son su pareja de centrales. La gran novedad fue la titularidad de Ryad Boudebouz, que se mediría a sus excompañeros.

El duelo ofreció una primera parte muy pareja. Dos equipos tocados en lo anímico. Necesitados de resultados. La falta de confianza mina el talento, posiblemente la mayor cualidad de célticos y verdiblancos. Pese a la igualdad sobre el verde, el Celta fue de menos a más. Supo aprovechar la presión alta para disponer de las ocasiones más claras del primer acto. Maxi Gómez, bastante desacertado, y Brais Méndez, que mandó al cielo de Vigo un claro remate desde la frontal, tuvieron las acciones más claras para inaugurar el marcador ante un Betis que solo puso a prueba a Rubén Blanco en un remate de Jesé que el mosense detuvo en dos tiempos.

El partido se abrió en la segunda parte. La lesión de Francis provocaba el ingreso en el terreno de juego de Tello. El Betis llegaba a la zona de tres cuartos con peligro. Precisamente, el ex del FC Barcelona perdonó el primer tanto del partido en un claro mano a mano con Rubén Blanco.

El conjunto andaluz se adueñaba del choque. El Celta se desintegraba en el plano físico. Cedía metros ante el empuje de un Betis que seguía explotando al máximo la banda de Tello. Poco después, Jesé también indultaría al acepta en boca de gol. El canario no ejecutaba bien el remate. El Celta sobrevivía. Casi como en Ipurua.

La grada de Balaídos se dividía. Era un debate entre animar al equipo y el cabreo por la imagen de sus jugadores. El equipo de Setién se quitaba sus miedos hurgando en la herida del Celta. Hugo Mallo, providencial, evitaba la enésima ocasión clara de los verdiblancos. Solo Okay, en una acción aislada, dio argumentos a los más optimistas de que los tres puntos se iban a quedar en Vigo.

El varapalo llegó en la recta final. A diez minutos del final, Jesé aprovechaba un rechace a una parada de Rubén para desequilibrar el marcador. El golpe llegó con suspense. El asistente de Estrada Fernández señalaba fuera de juego. Había un halo de esperanza, esperanza que disiparía minutos después el VAR. El Betis asestaba el golpe casi definitivo a un equipo que sigue en la UCI.

El Celta encaja una dura derrota, un tropiezo que deja imágenes como la de Hugo Mallo quitándose el brazalete de capitán antes del pitido final. El marinense, que vio amarilla, y Maxi Gómez, que también vio cartulina, no estarán la próxima semana en el Santiago Bernabéu por acumulación de tarjetas. El sufrimiento continúa. No hay efecto Escribá. Al menos, de momento. La demora en los cambios (el partido pedía la salida de Boufal) fue una de las claves de la enésima derrota del cuadro celeste, que tendrá que esperar al resultado del encuentro del Villarreal para ver si cae a puestos de descenso.

Ficha técnica del Celta – Betis

RC Celta: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Araujo, Costas, Juncá; Okay (Jensen, 89′), Lobotka; Brais Méndez, Boudebouz (Pione Sisto, 64′), Boufal (Apeh, 85′); y Maxi Gómez.

Real Betis: Pau López; Mandi, Marc Bartra, Sidnei; William Carvalho; Francis (Tello, 53′), Canales, Guardado, Joaquín (Emerson, 91′); Jesé y Lo Celso (Javi García, 89′).

Gol: 0-1: Jesé (80′).

Árbitro: Estrada Fernández (comité catalán). Mostró tarjeta amarilla por parte del Celta a Maxi Gómez, Okay y Hugo Mallo.

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