God Save the Queen vuelve a emocionar en Vigo

Por algo la revista Rolling Stone la denomina “la mejor banda tributo a Queen del planeta”. Un reconocimiento que God Save the Queen se ha ganado a pulso por su impecable puesta en escena, avalada por el mismísimo Brian May, guitarrista del legendario grupo británico, y una vez más, respaldada por el público olívico, que no pudo resistirse a levantarse de sus butacas durante las más de dos horas de espectáculo que ofrecieron ayer en el Auditorio Mar de Vigo.

El grupo, fundado en Rosario (Argentina) en 1998, partía con ventaja: colgaba el cartel de “entradas agotadas”, con 1.421 localidades vendidas, y conocía la entrega de los allí congregados, que corearon el amplio repertorio de éxitos, 26 en total, a excepción del intachable solo de guitarra de Francisco Calgaro a mitad del montaje.

Puntual a la cita, God Save the Queen inauguraba el show a las 21.40 con Tie Your Mother Down provocando una gran ovación entre el público. El sorprendente parecido físico del vocalista Pablo Padín con Freddie Mercury, la excepcional escenografía y un sonido fiel a la banda británica hicieron que el aplauso se prolongase hasta el segundo tema I Want It All.

El concierto arrancó con Tie Your Mother Down provocando una gran ovación entre el público // Fabio Alonso

Padín tenía carisma, entrega, pasión, conectaba con el público y se movía por el escenario entre Matías Albornoz (batería), Ezequiel Tibaldo (bajo) y Calgaro como lo haría Mercury. Era el turno de Another One Bites The Dust. Se desprendía de su camiseta y se sentaba al piano para emocionar con Killer Queen y Flick On The Wrist, lo que volvía a desatar los gritos de los incondicionales. A estos temas le seguirían más clásicos: Save me, Now I’here, Under Pressure, Need Your Loving Tonight – una ola de móviles surgía entre las butacas- y Somebody to love.

Voz, bajo y batería se retiraban. El solo de guitarra de Calgaro llenaba el escenario. Los aplausos no cesaban. Eran las 22.30 y todavía quedaba una hora de espectáculo. Padín volvía a irrumpir cantando One Vision con un nuevo cambio de vestuario que nos retrotraía al concierto que ofreció Queen en el estadio de Wembley (Londres) en 1986. A Kind Of Magic emocionaba a los oyentes y hacía que se revolviesen en sus asientos, aunque no se levantarían hasta después de Who Wants To Live Forever, I Was Born To Love You, You Take My Breath Away, Love Of My Life, Driven By You.

Padín tenía carisma, entrega, pasión y conectaba con el público // Fabio Alonso

La culpable de la ya imparable entrega del público era I Want You Break Free y un excéntrico Padín vestido de mujer, parodiando la serie británica “Coronation Street”, como en el videoclip de Queen de 1984. El reloj marcaba las 23.05 y el final del concierto se acercaba. Pero aún quedaban más éxitos en cartera: Radio Ga Ga, Crazy Little Thing Called Love y el esperado Bohemian Rhapsody.

Veinte minutos más tarde, la banda se despedía para regresar al poco tiempo con el primer bis, donde el líder de God Save The Queen, con atuendo de rey, deleitaba a sus súbditos con Don’t Stop Me Now, Big Spender, We Will Rock You y We Are The Champion. El éxtasis musical de los argentinos era imparable y los pies de los asistentes hacían temblar el Auditorio Mar de Vigo reclamando más. Fuera de todo pronóstico, la banda tributo volvía a salir al escenario para despedirse, ahora sí, con una nueva versión de We Will Rock You. Eran las 23.45 del 28 de octubre de 2017 aunque la sensación era otra.

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