En plena recta final del curso escolar, Greenpeace publicó una investigación con la que pretendía denunciar las condiciones en las que la comunidad educativa impartía las últimas clases. Con aulas por encima de los 27 grados, alumnado, profesorado y personal administrativo aseguraban sufrir las consecuencias de una falta de medidas para garantizar las mejores condiciones. El curso acabó y la polémica parecía sofocarse, sin embargo las escuelas infantiles de Galicia continúan denunciando una situación igual de grave.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios ha denunciado estos últimos días que durante el actual episodio de calor, el aula de bebés de la f, en Vigo, ha superado los 30 grados. La Asociación Española de Pediatría ha reclamado activar medidas en las aulas a partir de los 26 grados para proteger a los niños y niñas. Es más, a partir de los 30 grados señalan que el ambiente deja de ser adecuado, incluso negligente si se alcanzan los 32 grados.
Registran la temperatura a diario, siempre por encima de 28

Sin embargo, tras hacerse pública la denuncia de CSIF son muchas las escuelas infantiles del área de Vigo que denuncian una situación exactamente igual. El personal de las escuelas de A Galiña Azul critica que, a pesar de que algunos centros cuentan con aire acondicionado, la mayoría no tiene ningún sistema de climatización para paliar los peores efectos del calor.
"Esta situación no solo se vive en la Escuela Infantil Rosalía de Castro, también en Valladares, Mos y casi todas las demás", señala una de las trabajadoras de esta red educativa. Esta es una de las denuncias que traslada la Plataforma03Galicia, que registra las temperaturas que se viven a diario en casi todos los centros del área de Vigo: "En el aula estamos a 28 grados todos los días cuando mi coche está a 31 después de estar horas bajo el sol, la diferencia no es tanta".
Desde CSIF señalan que han trasladado esta situación a la Consellería de Política Social, solicitando la adopción inmediata de medidas preventivas frente a las altas temperaturas en las escuelas infantiles dependientes de este departamento. Para el sindicato, mantener durante horas un aula de bebés próxima a los 30 grados sin climatización supone un riesgo que no puede normalizarse y exige una actuación inmediata por parte de la Administración autonómica.
Una de las trabajadoras del área de Vigo ha relatado a Metropolitano.gal que cada mejora que han conseguido ha llevado tiempo: "Para que nos pusieran unos toldos hemos tenido que esperar años, así que ni esperamos un aire acondicionado. Solo tenemos un sistema de ventilación que lo único que hace es ruido". Para cada avance asegura que resulta clave la implicación de las familias que llevan a estos centros a sus pequeños.
Episodios de calor
Todo a pesar de que la normativa en materia de prevención de riesgos laborales obliga a adaptar las condiciones ambientales de los centros de trabajo cuando se producen episodios de altas temperaturas o fenómenos meteorológicos adversos, con el fin de proteger tanto a las personas trabajadoras como a quienes reciben el servicio.
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"Nadie nos hace caso", se quejan desde la Plataforma03Galicia para la defensa de las escuelas infantiles. Por delante, todavía les queda todo julio, porque para que los gallegos y las gallegas con familias puedan seguir trabajando, estos centros deben continuar abriendo durante el verano incluso en las peores circunstancias de episodios de calor.