Mindhunter, un viaje a la mente del asesino en serie

Si hace unas semanas hablábamos de la que ha supuesto sin duda la gran sorpresa seriéfila del año, El Cuento de la Criada, que el pasado mes de octubre se coronaba como la revelación del año en la pequeña pantalla, la serie de la que os vamos a hablar hoy, Mindhunter, no se queda atrás. Y, como no, se trata igualmente de otra producción de la plataforma de streaming, Netflix. Y es que la revolución que ha supuesto para el mundo de la televisión y las series solo podrá verse con perspectiva dentro de unos pocos años.

Uno de los secretos de su éxito está en apostar por una gran variedad de historias, muchas de ellas rechazadas por grandes cadenas de televisión que suelen pecar de ser en exceso conservadoras. Y es que Netflix no sólo se atreve a hacer cosas originales y muy diferentes y a apostar por producciones propias en decenas de países de todo el mundo, además es que lo hace bien.

Perfilando al asesino

Entre esas grandes series de la plataforma tenemos algunas tan conocidas como Sense8 o Stranger Things, series que se han convertido en auténticos fenómenos de masas especialmente en las redes sociales, y otras muchas que están llegando ahora, y lo hacen pisando fuerte. En este grupo tenemos por ejemplo a  Alias Grace o la serie que analizamos en este artículo, Mindhunter. Esta última está compuesta por el momento (ya que se ha confirmado su renovación por una segunda temporada) de 10 capítulos de los cuales cuatro han sido dirigidos por David Fincher (Perdida, Seven, El Club de la lucha), también productor de la serie. Esto de por sí es ya una garantía de calidad, pues solo suele vincularse a proyectos prometedores y de sobra conocida es su carrera. Y es que esta es otra de las características y claves del éxito de Netflix, han sabido combinar nuevos talentos y caras desconocidas con grandes nombres de la televisión y, sobre todo, del cine, atrayéndolos con ideas redondas y atrevidas.

Mindhunter  adapta de forma libre a la pequeña pantalla los hechos narrados en el libro "Mind Hunter: Inside FBI’s Elite Serial Crime Unit" escrito por Mark Olshaker y John E. Douglas, dos agentes del FBI que narran en la novela como su investigación cambia la percepción que había sobre los asesinos en serie y cuyas vivencias inspiran lo narrado en la serie a través de sus dos protagonistas principales, también agentes del FBI.

La trama de Mindhunter nos traslada a los estados Unidos de finales de los años 70 y al comienzo de las investigaciones sobre los asesinos en serie, un concepto que hasta el momento se desconocía y que vemos acuñar en la propia serie. Hasta los hechos narrados en la serie, la mayoría de agentes y policías creían que los asesinos eran animales y abominaciones sin más, no distinguían entre las diferentes patologías y conductas que puede tener un asesino, o los sucesos o traumas que pueden haber favorecido el desarrollo de las mismas.

Los dos agentes del FBI  protagonistas, aquí llamados Holden Fors y Bill Tench (interpretados por Jonathan Groff y Holt McCallany), se dedican a ir por las distintas comisarías de policía del país dando charlas sobre el funcionamiento de la mente de los asesinos  y como actuar en situaciones complicadas, como ante un situación con rehenes. En estos viajes al agente Ford, recién asignado a la unidad, se le ocurre una idea… ¿Por qué no aprovechar estos viajes para visitar y entrevistarse en las cárceles de todo el país con los asesinos con múltiples víctimas para poder estudiar y analizar sus patrones de conducta y razonamiento? Su propuesta, que incluso su compañero al principio no comparte, será la base de una investigación sin precedentes sobre los asesinos en serie.

Las reticencias de los superiores, las sospechas de compañeros, los impedimentos e incomprensión que esto generará, la relación del protagonista (Ford) con los asesinos entrevistados o las controvertidas técnicas con las que los interroga, irán creando el ambiente de una serie que se va cociendo a fuego lento, como la buena cocina.

Una pareja de ases

Está claro que a nivel narrativo, el peso recae en la pareja protagonista  en los actores que realizan sus papeles de manera impecable, dándole credibilidad a una historia basada en hechos reales que, de otra manera, podría parecer ciencia ficción.

Como sucede en otras series de temática policíaca (probablemente se la comparará bastante en este aspecto con True Detective), la dinámica entre los dos personajes principales de Mindhunter y sus diferentes formas de ver el trabajo y sus situaciones personales serán uno de los aspectos destacados de la serie. La experiencia y mesura frente a la pasión y el ímpetu del agente más joven. A ellos se les unirá la psicóloga Wendy Carr (encarnada por Anna Torv) como la pieza que faltaba para darle una mayor entidad y carácter académico a una investigación que comenzó de manera casual y se convertirá en un referente del mundo de la criminología.

La evolución del personaje de Ford, inspirado en el propio Douglas, es uno de los aspectos más poderoso de la historia. Podemos observar como cada vez se va obsesionando más con la investigación y los asesinos a los que entrevistan.  Con el fin de llevar a cabo este estudio, para poder prevenir y ayudar en la detección precoz de posibles asesinos, Ford se va adentrando más y más en sus mentes, llegando a afectar a su conducta habitual y a cruzar esa línea que debería separarlo de los sujetos objeto de estudio. Cada uno a su manera, los tres protagonistas se verán afectados por la magnitud del estudio que están llevando a cabo y, como es lógico, entrevistar a algunas de las mentes más perturbadas de la época en EEUU dejará sus huellas

Mindhunter, una de las sorpresas del año

Si te gustan las series de casos policíacos, seguro te gustará Mindhunter. Pero si no eres de los que ven series del estilo CSI, incluso así es posible que te llegue a enganchar una serie como esta. Hay alguna investigación de casos aislados, pero la serie gira en torno a una investigación que hizo historia en el mundo de la criminología y las fuerzas del orden, una investigación que fue necesaria para poder saber más sobre la mente de los asesinos y que daría lugar a los primeros perfiles psicológicos  desarrollados en el FBI. Un hito que Fincher y compañía han trasladado a la pequeña pantalla con gran acierto. Un nuevo éxito de Netflix.

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