El pasado romano de Nigrán está en Nueva York

El Concello de Nigrán inició esta semana los trámites para recuperar el emblemático mosaico romano de Panxón tras localizarlo en un gran anticuario de Nueva York tras casi dos décadas en paradero desconocido. La pieza, de un metro cuadrado y embutida en una mesa, está a la venta y tiene un valor patrimonial incalculable porque se conserva intacta y representa magistralmente la fauna marina en la que destaca un colosal pez de 77 centímetro y una pareja de almejas.

Precisamente, con este firme objetivo de recuperarlo para el municipio, el alcalde de Nigrán, Juan González, mantuvo durante esta semana una reunión en Madrid con el presidente de Acción Cultural Española, Iban García, y el portavoz del Gobierno en el Senado, Ander Gil. En este encuentro, el organismo público dedicado a impulsar y promover la cultura española dentro y fuera del país resolvió iniciar el proceso para “repatriar” la pieza, poniéndose en contacto de forma inmediata con la Embajada de España en Nueva York para iniciar la negociación con el anticuario.

Se trata de un mosaico con un valor patrimonial y etnográfico incalculable que debe volver a España para ser expuesto de forma pública y permanente en Nigrán, de donde nunca debió haber salido”, explica el alcalde, que muestra su decisión para trabajar para traer la pieza de vuelta a Nigrán.

El mosaico de Panxón fue documentado en los años 70 por el prestigioso arqueólogo Fernando Acuña Castroviejo, que en un artículo relata su importancia y sus visicitudes. De esta forma, según él mismo expone, gracias a manuscritos del siglo XIX entregados por Xosé María Álvarez Blázquez, se conoce que la pieza apareció “en el sitio llamado el Castro” de Panxón perteneciento primeramente a Doña Umbelina González Lavandeira, viuda del Sr. De Puga, que lo tenía “en su casa de campo de la parroquia de San Juan de Panjón” (los historiadores coinciden en que en esta zona existía una importante villa en el Bajo Imperio Romano, ya que aparecieron ánforas, monedas o un ara a Mercurio). En principio, el fragmento de mosaico encontrado era más grande, pero como lo tenía tirado por la finca, se le fueron desprendiendo partes, por lo que finalmente los dueños optaron por usarlo para hacer una mesa.

A finales del siglo XIX, la mesa que porta el mosaico pasa a formar parte de la colección Blanco-Cicerón mediante compra, donde parece que se conserva durante todo el siglo XX. En el año 2000 aparece para ser subastado en la Galería Castellana de Madrid: lote número 664 “mesa con mosaico romano”, desapareciendo hasta el año 2018, cuando reaparece en el catálogo de la casa Carlton Hobbs, con el número de referencia 9127.

“Este mosaico corrobora que en Panxón existió una importante villa romana y, por sus características, está llamado a ser uno de los grandes referentes patrimoniales de nuestro municipio“, concluye el alcalde Juan González.

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