Cervo Rei, el impresionante mirador sobre el Miño que esconde una mágica leyenda

Vila Nova de Cerveira es una de esas joyas con las que Portugal nos recuerda a menudo lo bien que se hacen las cosas al otro lado del Miño. Sin embargo, hoy no hablaremos de su brillante patrimonio y vida cultural, sino que trataremos uno de los orgullos de este municipio fronterizo de algo más de 9.000 habitantes. Entre el amplio abanico de actividades y atractivos que ofrece nos encontramos con su famoso mirador de O Cervo Rei.

Situado a una altura de unos 300 metros, impertérrito ante la absolutamente mágica panorámica que corona, reina este particular ciervo, emblema del municipio y que recuerda a un pasado en el que estos animales abundaban en esas tierras.

Obra del escultor José Rodrigues, este ciervo fue inaugurado en el año 1985 y se encuentra en la zona más alta del municipio, en la cima del monte do Crasto, en la Serra da Gávea. Este venado es ya un emblema de Vila Nova y, de hecho, protagoniza una bella leyenda que se ha transmitido con el paso de los años de generación en generación.

Lo cierto es que este ciervo no es otro que el “Cervo Rei”, un valiente venado que antaño decidió dejar de huir de los cazadores y buscar una tierra donde vivir libre y sin miedo con su manada. Dice la leyenda que en su huida llegaron a un monte con unas vistas impresionantes, situado en el Alto Minho portugués, una zona rica en pasto y agua y que, gracias a su privilegiada posición, permitía vigilar la presencia de intrusos.

Con el tiempo, esta manada se hizo cada vez más y más grande y dejaron de temer a los humanos. Ya no huirían, ahora se enfrentarían a los cazadores en esta nueva “Terra de Cervaria”, o lo que es lo mismo, tierra de los ciervos. Así se mantuvieron durante los años y expulsaron a romanos, bárbaros, celtas, moros… cientos de batallas que, sin embargo, pasaron una brutal factura a la manada. Al fin, nuestro “Cervo Rei” fue el último superviviente, el último encargado de proteger esta tierra de la presencia de humanos.

Un día, un joven y aguerrido noble portugués decidió que era el momento de conquistar también la “Terra de Cervaria” y retó a nuestro valiente ciervo. Éste no lo dudó, y emprendió la que podría ser su última batalla. Solo, sin su manada, y con las fuerzas ya flaqueando se enfrentó al joven caballero. Y venció. Su reinado se hizo entonces inmortal y todavía hay quien asegura que todavía custodia su reino…

Cómo llegar al ciervo de Vila Nova de Cerveira

La escultura de José Rodrigues se encuentra en la Serra da Gávea, en las proximidades del centro urbano de Vila Nova de Cerveira. Para llegar a la cima, a una altura de unos 300 metros, existe una carretera totalmente asfaltada, así como senderos que desembocan directamente en este impresionante mirador.

Tan solo debemos seguir las indicaciones que nos dejarán a los pies del ciervo en una zona que cuenta además con espacio de aparcamiento. Una vez en la cima podremos disfrutar de una brutal panorámica del Río Miño desde donde observar el puente internacional -Ponte da Amizade-, la franja gallega donde se encuentra Tomiño, las isla de Boega y Amores, y hasta la desembocadura del río y el Monte Trega.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*