Díaz-Castroverde, presidente del TSXG: “Sigo teniendo la misma toga que me hice cuando aprobé la oposición”

Un camino de 38 largos años. Este es el recorrido en la carrera judicial de José María Gómez y Díaz-Castroverde, que desde 1981 dedica su vida a la justicia. Ha pasado por muchas etapas: magistrado, letrado, presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSXG, miembro del Consejo Consultivo de Galicia, vicepresidente de la Junta Electoral, autor de numerosas publicaciones editadas por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y recientemente se ha estrenado como presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

Los retos que se le presentan de cara al futuro son complejos y la sombra de su antecesor Miguel Ángel Cadenas es alargada, pero afronta los próximos años con ambición y entrega a su labor. Hemos hablado con él para profundizar en su trayectoria y conocer los proyectos que tiene en mente para su nuevo cargo.

¿Qué fue exactamente lo que le llevó por el camino de la carrera judicial? ¿De no haber sido juez qué hubiera sido?

Mi padre fue secretario de Administración Local y abogado, así que desde pequeño he vivido el mundo de Derecho como cercano. Ahora mismo no me imagino haber sido ninguna otra cosa que juez.

Desde su perspectiva, ¿cuáles son las necesidades más urgentes de la justicia en Galicia?

Conseguir que los ciudadanos puedan tener una respuesta más ágil de los juzgados y tribunales. Tenemos que hacer un refuerzo especial en la jurisdicción social y en los juzgados especializados en cláusulas abusivas.

Es importante también para mí mejorar la imagen de la justicia. Creo que si la ciudadanía conociese mejor nuestro trabajo, su visión hacia nosotros sería más positiva, por eso es fundamental la transparencia. Nuestra página web, nuestro twitter o el programa “Educar en Justicia” son tres muestras de nuestro esfuerzo por acercar este ámbito a la ciudadanía.

¿Cree que la justicia actual es del siglo XXI?

En algunos aspectos sí, como el de la responsabilidad, la preparación y la sensibilidad de la mayor parte de la judicatura. En otros, como el de las herramientas informáticas, nos estamos acercando. Y en algunos, como el de la organización territorial, estamos anclados en el pasado. La Ley de Demarcación y Planta es de 1988 y es evidente que ya no se adapta a las necesidades.

En su discurso de toma de posesión dijo que "la violencia de género es una lacra". ¿Cree que esto puede venir provocado por una falta de educación desde edades tempranas?

Por supuesto. Como presidente del TSXG es mi obligación exigir que el trabajo de las juezas y jueces que se ocupan de esta materia sea excelente, por lo sensible que es, pero es evidente que la justicia es el último recurso. Tiene un fin represor y de garantía de los derechos y seguridad de la víctima, pero lo realmente necesario es que los casos no se produzcan y, para eso, la educación es la única solución. De ahí la importancia de que todas las instituciones implicadas trabajen de forma coordinada.

La ley de violencia de género actual genera controversia social dado que muchos la tachan de ineficaz. ¿Está de acuerdo? ¿Qué medidas adicionales se podrían incluir en este ámbito?

Desde el punto de vista de la Justicia serían necesarios más medios, como en casi todos los juzgados. En concreto, más recursos para poder recibir informes de tipo psicosocial en menos tiempo.

¿Qué fue lo primero que se le pasó por la mente durante su primera jornada como presidente del TSXG? Hay algún objeto/amuleto que le haya acompañado durante toda su carrera judicial?

Lo primero fue la cantidad de tareas a las que tiene que hacer frente un presidente, eso que yo ya contaba con experiencia como presidente de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal y que el excelente trabajo del anterior presidente hizo mucho más fácil mi llegada. Además sigo teniendo la misma toga que me hice cuando aprobé la oposición.

La Sala de Gobierno del TSXG identificó 84 juzgados con más de 600 casos pendientes y algunos con más de un millar. En su toma de posesión advirtió la necesidad de modernizar la justicia, ¿en qué puntos concretos se debe actuar?

La pendencia en algunos juzgados se debe a diferentes causas, no todas relacionadas con lo que podemos entender por modernización de la Justicia, pero, en todo caso, estoy firmemente convencido de que la solución para mejorar los tiempos de respuesta pasa por una reorganización de la planta judicial. No nos podemos permitir tener tantos juzgados unipersonales y tan dispersos porque se desaprovechan recursos y no resulta eficaz.

En su discurso de toma de posesión manifestó su preocupación por las dudas que en la sociedad provoca la supuesta falta de independencia judicial, ¿qué le puede decir a quienes defienden esta postura?

Que los jueces y juezas somos independientes a la hora de fallar sobre una determinada cuestión. Esas supuestas presiones, en mi opinión, son casi inexistentes y, de existir, los miembros de la judicatura tenemos que estar preparados para saber frenarlas. La clave es la transparencia, si la ciudadanía nos conociese mejor, confiaría más en la justicia.

¿Era una de sus metas la presidencia del TSXG? ¿Qué valor diferencial cree que puede aportar usted respecto a presidentes anteriores?

Nunca me he planteado este cargo como ninguna meta, sino como el comienzo de una nueva y exigente etapa de mi carrera profesional que trataré de ejercer con responsabilidad y teniendo en cuenta las opiniones de mis compañeras y compañeros. Y me refiero tanto a los de Sala de Gobierno como a todos los que ejercen en la comunidad. Espero que mis aportaciones puedan contribuir a mejorar el servicio que los juzgados ofrecen en Galicia.

Ha ocupado diferentes cargos a lo largo de su amplia trayectoria profesional (CGPJ, Concello Consultivo de Galicia...). ¿Qué enseñanza personal ha obtenido de cada uno de ellos?

Cada destino profesional me ha aportado cosas diferentes: nuevas visiones a la hora de afrontar una complicación, diferentes formas de gestión, nuevos ambientes laborales… En todo caso, mi destino preferido y el más enriquecedor siempre ha sido el de juez en activo.

En el poco tiempo libre del que dispone, ¿a qué se dedica? ¿Tiene alguna afición desconocida?

Es conocido por mucha gente que me gusta jugar al golf, andar en bici, caminar y compartir todo el tiempo que puedo con mi hija.

Test al primer toque

Si hablamos de viajes, una ciudad: Oporto.

Una comida: cualquiera con una persona agradable delante.

Un libro:“Sinuhé, el egipcio”. Su protagonista tiene una fortaleza inmensa pero parece débil y es capaz de vivir su tormento sin dejar de cumplir con sus obligaciones.

Un personaje histórico y el por qué de su elección: nunca lo había pensado, pero no me importaría haber sido alguna vez, en otra vida, Miguel de Cervantes.

Un deporte: el golf.

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