La noche en la que Leonard Cohen hizo historia en el Auditorio de Castrelos

Vigo era diferente aquel 13 de agosto de 2009. No era una noche de verano cualquiera. La ciudad olívica se preparaba para recibir a Leonard Cohen. Era el concierto del año. Eso era innegable, pero lo que desconocía la urbe más importante de Galicia es que acabaría siendo uno de los recitales más importantes de la historia del Auditorio de Castrelos.

Cohen es único. Es imposible hablar en pasado de un artista canadiense que nos ha conquistado con su música y sus letras. Su voz todavía nos emociona. Más, si cabe, cuando se cumple un año desde que nos dejó huérfanos. Uno escucha con tristeza su música. El hombre que no es pesimista pero que no tiene esperanza brindó un concierto en Vigo que ha sido un regalo, una guinda al legado que ha dejado al mundo del arte. En Metropolitano.gal queremos llevarte a aquella noche de verano en la que Vigo y Leonard Cohen fueron sólo uno.

El de Montreal llegaba a la ciudad olívica con cocinero personal y catering. Leonard Cohen se cuidaba. En su menú destacaba una dieta compuesta por algas, fruta, verdura y frutos secos. Todo ello regado con botellas de vino blanco en el que, según apuntaba el promotor del concierto Bibiano Morón, no faltaría algún albariño de la zona.

Curiosidades aparte, la velada del 13 de agosto de 2009 forma parte de la historia. Eran las 22:00 horas. Leonard Cohen llegaba puntual a la cita. Daba comienzo uno de los mejores conciertos de la historia del Auditorio de Castrelos, un escenario con una acústica ideal para degustar cada letra, cada verso y cada acorde del grandioso músico canadiense.

Fueron tres horas inolvidables. Cerca de 200 minutos en los que el artista de Montreal repasó sus grandes éxitos para convertir su actuación en Vigo en un recital de poesía intimista. Cohen abrió el concierto con ‘Dance me to the end of love’. Fue el inicio, el primer paso, de un repertorio con el que queremos recordarlo con la playlist que acompaña esta información. Es nuestro homenaje, nuestro agradecimiento a aquella noche que nos regaló en una noche de verano de 2009.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*